El frío es sobre todo un problema de batería. Las baterías de litio entregan menos energía cuando están frías, así que el voltaje cae más rápido bajo carga: el tiempo de vuelo se reduce y el aviso de batería baja puede llegar antes de lo previsto.
Revisa primero la temperatura de tu dron
Cada dron tiene una temperatura mínima de funcionamiento. Muchos modelos DJI llegan a −10 °C, mientras que otros, como el DJI Mini 2 o el Mini 4K, solo a 0 °C. La tabla de límites de viento de drones muestra el rango de temperatura de 77 modelos.
Rutina para días fríos
- Mantén las baterías templadas (en el bolsillo del abrigo o en el coche) hasta el despegue; los fabricantes suelen recomendar calentarlas antes de volar con frío.
- Tras despegar, haz un vuelo estacionario de un minuto cerca del suelo para que la batería se caliente trabajando.
- Planifica vuelos más cortos y aterriza con más reserva de lo habitual.
- Usa guantes finos que te permitan manejar los sticks con precisión.
Hielo
Cerca de 0 °C con niebla, llovizna o humedad alta, puede formarse hielo en las hélices, que cambia su forma y reduce la sustentación. Si el aire está saturado y cerca del punto de congelación, quédate en tierra.
Condensación
Cuando llevas un dron frío a un lugar cálido, la humedad se condensa dentro. Déjalo un rato en su funda antes de abrirlo o cargar las baterías.
Drone Weather Forecast colorea la temperatura de cada hora del pronóstico según los límites de tu modelo de dron, así ves de un vistazo cuándo hace demasiado frío para tu aparato.